Vuelve a leer bien de cerca con gafas para la presbicia

¿Ya has cumplido 40 años? Entonces, tal vez hayas notado cómo los objetos que antes percibías nítidos de cerca ya no lo son tanto a la misma distancia. ¿Te ves obligado a alejar el móvil para ver la pantalla con claridad? ¿Tienes problemas para leer la letra pequeña? Si todas las respuestas son afirmativas, es posible que sufras presbicia. Pero, tranquilo, la llamada vista cansada no es una patología, sino una condición ocular asociada a la edad que nos afecta a todos. Utilizando gafas para la presbicia en tu día a día mejorarás tu visión de cerca y tu calidad de vida.

Por qué usar gafas para la presbicia

Usar lentes para este proceso natural asociado al envejecimiento ocular te servirá para mejorar el enfoque en las distancias cortas. Desaparecerá la acción constante e incómoda de entrecerrar los ojos para dar nitidez a los objetos. Y, también, la recurrente fatiga visual y esos dolores de cabeza al final del día. ¿Sabías que emplear gafas para paliar esta pérdida de humedad y flexibilidad del cristalino resulta la solución más práctica para este problema? Y es que, aunque existe la cirugía para la vista cansada con implante de lentes intraoculares, las gafas son una alternativa más sencilla, cómoda y, por supuesto, menos invasiva.

¿Qué tipo de ayuda visual para la presbicia te conviene?

Otra de las ventajas de estas gafas es que se adaptan a cada caso, ya que no existe un único tipo: si ves mal de cerca pero bien de lejos, por ejemplo, te puede bastar con una gafas de lectura. Recuerda, en todo caso que, si esta es tu opción, debes acudir a expertos de la salud visual para que te efectúen una revisión. No es nada recomendable hacerte con las primeras gafas que veas en un supermercado o en un bazar. También puede ocurrir que no veas con total nitidez de cerca, pero tampoco de lejos. ¿Qué gafas para la presbicia te convienen en ese caso? Las progresivas, ideales para los pacientes que sufren esta condición, pero también otros defectos visuales, como la hipermetropía, el astigmatismo o la miopía. Además, su periodo de adaptación, al contrario de lo que se piensa, es mínimo.

Lentes para la presbicia, ideales para múltiples actividades

Otros beneficios de llevar estas lentes están asociados con las rutinas. Leer un libro, el periódico, un cartel en la parada del autobús o un prospecto no es el único uso que puedes darles a tus gafas para la vista cansada.

Las lentes para el envejecimiento ocular resultan idóneas para pasear y reconocer, por fin, las caras de cerca, para conducir, para coser e incluso para ciertos deportes. Te hablamos por ejemplo del golf, puesto que, para su práctica, también es necesaria la visión de cerca. En definitiva, la presbicia no puede prevenirse, pero sí tratarse; y las gafas son la solución más cómoda. Este es uno de los consejos para la salud visual de las personas que sufren presbicia más sencillos de llevar a la práctica. ¡No esperes más para poner remedio a tus dificultades para ver de cerca!