Cómo diferenciar la vista cansada de la fatiga visual

Vista cansada o presbicia no es lo mismo que fatiga visual. Ambas son dificultades de la vista pero en ningún caso enfermedades visuales ni conceptos que puedan ser usados como sinónimos. Qué es la vista cansada y cómo tratarla; en qué consiste la fatiga visual y qué consejos de salud visual debemos seguir para paliar sus efectos.

La presbicia o vista cansada no es una enfermedad, es la evolución natural del ojo que con el paso de los años pierde la capacidad de enfocar correctamente del cristalino. ¿Cómo saber si empiezas a tener los primeros síntomas de la presbicia? Si necesitas acercar en exceso un objeto para poder leer su etiqueta, es muy probable que estés empezando a padecer las primeras señales de presbicia o vista cansada. El campo de visión a corta distancia es uno de los primeros síntomas. El cristalino, a partir de los 40-45 años, pierde su elasticidad y sufre lo que se conoce como “reflejo acomodativo” a la hora de enfocar los objetos cercanos.

Presbicia: síntomas de la vista cansada

¿Notas lagrimeo, visión borrosa, picor o enrojecimiento en los ojos? Pueden ser síntomas de dificultades para enfocar; señales que unidas a dolores de cabeza o molestias en la zona de los ojos pueden ser síntoma de presbicia o vista cansada. A partir de los 40 años nuestra vista cambia. La presbicia es un proceso degenerativo asociado al envejecimiento del ojo y a la pérdida de elasticidad del cristalino. Existen estudios que aseguran que la proliferación de pantallas digitales y la sobreexposición a la luz azul de smartphones y ordenadores pueden provocar el adelanto de la aparición de la presbicia.  En todo caso, es un proceso irreversible y, por tanto, no existe una cura. Actualmente existen opciones quirúrgicas que permiten compensar la presbicia: lentes intracorneales, lentes intraoculares… además del uso de lentes oftálmicas.

El 43% de la población mayor de 45 años considera que las lentes progresivas son la mejor solución para la presbicia. Las lentes progresivas fueron inventadas en el año 1959 por Bernard Maitenaz, un ingeniero de Essilor. Desde entonces la evolución de las lentes progresivas ha sido constante. Varilux es líder mundial en lentes progresivas: una de cada 4 lentes progresivas que se vende en el mundo es Varilux, de forma que cada minuto hay 24 nuevos usuarios Varilux que han adquirido alguna de las más de 400 millones de lentes Varilux vendidas en todo el mundo.

Fatiga visual: cómo detectarla

Molestias en los ojos, dolores de cabeza y visión borrosa son también los primeros síntomas de la fatiga visual. Aunque las primeras señales de una y otra dificultad visual, que no patología, puedan parecer similares no debemos confundir vista cansada y fatiga visual. Los dolores de cabeza de la fatiga visual aparecen como consecuencia de haber realizado un gran esfuerzo acomodativo al fijar nuestra atención en un único foco (en este caso, una pantalla digital) durante demasiado tiempo. La sobreexposición a las pantallas digitales es la consecuencia directa del uso que como sociedad hacemos de las nuevas tecnologías. En España, los menores de 30 años pasan 10 horas y media diarias visualizando pantallas; la población entre 31 y 45 años, 9,3 horas; las personas entre 46 y 60 años, 8,3 horas; y, las personas mayores de 60 años, 3,8 horas. ¿Cómo paliar entonces los efectos negativos de la luz azul presente en los dispositivos electrónicos que ocupan tantas horas en nuestra rutina diaria?

Para enfrentarnos a este sobreesfuerzo visual, existe una regla: la del 20, 20, 20. Los expertos recomiendan apartar la mirada de la pantalla durante 20 segundos cada 20 minutos enfocando a una distancia de 20 pies (6 metros), adoptar una postura correcta delante del ordenador y parpadear con frecuencia. Además de estas recomendaciones para paliar los efectos de la luz azul, existen otras opciones como el uso de lentes con filtro azul, como es el caso de las lentes Eyezen con tecnología Light Scan que bloquean un porcentaje de la luz azul emitida por pantallas digitales y previenen el envejecimiento del ojo y la aparición del Síndrome Visual Informático, una patología visual de reciente aparición que afecta a una de cada siete personas.

Consejos de salud visual

Existen consejos de salud visual aplicables tanto a la presbicia como o a la fatiga visual. Hábitos saludables que permitirán cuidar y proteger nuestros ojos de las agresiones diarias de una vida hiperconectada y activa. Debemos mantener una distancia adecuada con los objetos que estamos mirando. En el caso de la televisión, por lo menos 2 metros y cuando vayamos a leer o escribir, unos 35-40 cms. En el caso de los ordenadores, además de una correcta postura corporal, no olvides colocar la pantalla a unos 50 cm de distancia y ligeramente por debajo del nivel de los ojos. Además de revisiones oculares periódicas, debemos cuidar nuestra vista en el día a día evitando “forzar” nuestros ojos más de lo necesario. Por tanto, establece pausas en tus exposiciones diarias a pantallas digitales (intenta descansar entre 2 y 3 minutos cada 15 ó 20 minutos) e ilumina bien el objeto que estemos mirando (un libro, un móvil, la tele…) pero sin que haya reflejos y sin que la luz incida directamente en nuestros ojos para evitar molestias.
Vista cansada y fatiga visual no son sinónimos. Pueden compartir algunos primeros síntomas y el uso de las pantallas digitales puede influir en ambas, pero diferenciarlas es sencillo. La primera se trata de un proceso irreversible y natural del ojo y la segunda es la reacción a un sobreesfuerzo continuado de nuestra vista.