Cómo afecta la buena alimentación a nuestra vista

La vista es nuestro sentido más importante y, por ello, debes cuidarla en todo momento. Llevar un estilo de vida saludable es una de las mejores maneras de garantizar el buen funcionamiento de todos los delicados mecanismos que intervienen en la visión. En este sentido seguir una buena alimentación, variada y rica en nutrientes, resulta determinante.

 

Claves para una buena alimentación

En muchos de los alimentos que consumes con frecuencia existen sustancias que ayudan a mejorar la vista. Pero, además, hay otros que quizás consumas ocasionalmente y que desde ahora deberías incluir en tus menús semanales.

El omega 3 ha demostrado proteger la retina de una enfermedad muy frecuente después de los 60 años: la degeneración macular. Es una de las principales causas de ceguera en ese grupo de edad, y puede prevenirse con ejercicio y con una alimentación rica en ácidos grasos poliinsaturados. Recuerda, por tanto, incluir en tus comidas dos cucharadas diarias de aceite de oliva y consumir pescados azules (salmón, sardina, caballa, atún rojo) al menos dos veces por semana.

Las vitaminas A y C también son muy importantes para conservar la salud visual. Como fuentes de estas sustancias puedes tomar frutas cítricas, pimientos, mango, melocotón o kiwis dos veces al día. Los huevos, especialmente la yema, proporcionan vitaminas A, D y E. Las semillas, como el girasol, y los frutos secos también te aportan vitamina E.

El zinc, por otro lado, brinda una mejor visión nocturna. Lo hallarás en los mariscos de color vivo, como las gambas y los mejillones.

La luteína y la zeaxantina son pigmentos clasificados como carotenoides, que se encuentran en proporción variable en la retina. Son abundantes en algunos vegetales amarillos o naranjas como la zanahoria, el melocotón, la calabaza, el maíz y los cítricos. Pero algunos vegetales verdes son también una interesante fuente de estas sustancias, como berro, aguacate, lechuga, espinaca y col.

 

Otros consejos para mejorar la vista

Una buena alimentación es condición necesaria, pero no suficiente, para proteger tu salud ocular: el sol, el uso frecuente de pantallas y el tabaco pueden perjudicarlos también. Debes protegerte de estos agentes y cerciorarte de que tus gafas están apropiadamente graduadas, pues la presbicia en España afecta a casi la mitad de la población.

  • Fumar es un hábito que genera en todos los tejidos del organismo unas moléculas llamadas radicales libres. Su principal efecto es causar el envejecimiento prematuro de las células, con lo que tu retina estará más expuesta a sufrir degeneración macular.
  • La radiación ultravioleta proveniente del sol es muy perjudicial para los ojos. Cuídate en las horas de mayor luminosidad utilizando gafas de sol con protección UV 400. También puedes usar un sombrero de ala ancha en verano.
  • Los ordenadores, tabletas y móviles causan fatiga visual, y la luz azul que emiten puede alterar la retina. Intercala pausas en el trabajo para mirar a lo lejos y relajar así la vista. Repítelo varias veces al día.

 

Apoyado siempre en una buena alimentación, y poniendo en práctica estos consejos, gozarás de una excelente vista por muchos años. No olvides visitar periódicamente a tu especialista en salud visual para una revisión.