Efectos del invierno en la vista

Cada estación tiene sus pormenores. Y todas ellas, de una forma u otra, pueden afectar a diferentes aspectos de tu salud. En el caso de la estación más fría, unos de los principales perjudicados pueden ser tus ojos. ¿Quieres saber cuáles son los efectos del invierno en la vista? A continuación, te vamos a mostrar posibles problemas y te explicaremos cómo protegerte de ellos.

Conjuga invierno y salud visual

Realmente, el frío no puede causar enfermedades graves en tu visión. Sin embargo, esto no hace que sea inocuo, ya que sí que puede producir mayor sequedad ocular. Esto se traduce en menos lubricidad y, por extensión, la posibilidad de que aparezca algún tipo de irritación en el ojo. O de que se produzcan secuelas de sequedad que puedan durar bastante tiempo. Este es un problema que se da de manera infrecuente entre los jóvenes menores de 30 años, pero que puede llegar a alcanzar hasta a un 75 % de las personas de 60 años o más. Es decir, que es algo para lo que, con la edad, tienes que prepararte. Pero no solo las personas de cierta edad pueden estar expuestas a este inconveniente. Los profesionales y expertos en salud visual apuntan a que las embarazadas y personas con alguna dolencia ocular previa también son propensas a desarrollar este problema.

¿Cuáles son sus síntomas? Principalmente la sequedad ocular, el dolor en el ojo ante la luz, la dificultad para abrir los párpados por las mañanas y la sensación de arena en el ojo. Y, aunque generalmente se solventa con facilidad, sí que puede llegar a producir una inflamación que exija alguna medicación. Por eso la prevención resulta tan importante.

Cómo prevenir los efectos del invierno en la vista

Como has visto, invierno y salud visual pueden ser incompatibles en ocasiones. No obstante, hay unos consejos que pueden serte de utilidad. ¡Presta atención!

  • Ten cuidado con el humo, como puede ser el del tabaco. Ya de por sí reseca el globo ocular, y este efecto es mucho más pronunciado durante el invierno.
  • Descansa lo suficiente. Piensa que tus ojos se van a someter a un estrés excesivo. Por lo tanto, es crucial que se recompongan adecuadamente después de cada jornada.
  • Utiliza lágrimas artificiales. Estas funcionan como lubricante artificial, y terminarán con las molestias y con el riesgo de que sufras una infección.
  • Una buena alimentación. La secreción en tus lacrimales dependerá, al final, de las reservas de tu organismo. Por eso los alimentos con omega-3 y vitamina A pueden favorecer el buen estado de tus globos oculares.
  • Gafas de sol. En invierno no solo la sequedad produce un daño a tus ojos: el viento frío y cortante también. Por eso las gafas, de sol o de cualquier otro tipo, te ayudarán a tener los ojos protegidos.

Los efectos del invierno en la vista no tienen que preocuparte, siempre y cuando protejas debidamente tus ojos y estés alerta ante los síntomas que te hemos mostrado. De hecho, son bastante parecidos a los efectos de ojo seco en los meses calurosos. Su prevención no te quitará tiempo y te evitará males futuros.