Presbicia y vista cansada: ¿es exactamente lo mismo?

Ambos términos son sinónimos; si bien “vista cansada” es más coloquial y “presbicia” más técnico. Con frecuencia, la “vista cansada” se confunde con la “fatiga visual”. La fatiga visual es consecuencia de haber realizado un esfuerzo acomodativo excesivo asociado, o bien a una actividad que implica la visión cercana, como leer con poca luz o pasar mucho tiempo trabajando con el ordenador, o bien a una actividad que exige cambios constantes de enfoque cerca-lejos, como conducir. La fatiga visual, además de dificultades visuales, produce molestias en los ojos: lagrimeo, picor, enrojecimiento, sensación de arenilla, etc. Así, mientras que la fatiga visual desaparece cuando los ojos se relajan y dejan un tiempo de realizar esa actividad que los ha fatigado, la vista cansada es crónica. Una vez que se manifiesta la presbicia, los episodios de fatiga visual son más frecuentes.