Qué es el mindfulness: 8 datos que te ayudarán a conocer su significado

Vivimos en un momento de la historia en el que basamos nuestra vida en la multitarea. Nos dedicamos a nuestro trabajo mientras consultamos los medios, el móvil y planeamos vacaciones futuras que jamás tendremos tiempo de coger. Frente a este vivir para el futuro, basándonos en una agenda de tareas imcumplidas y sin vivir el momento está el mindfulness.

El mindfulness o la atención consciente es nuestra capacidad para ser conscientes, física y mentalmente, de lo que estamos haciendo. Nuestro pensamientos, nuestras acciones y la consciencia de lo que nos rodea en el presente. Porque realmente nuestra vida es el presente, sin estar presos de los recuerdos del pasado ni los planes del futuro. El presente es nuestra vida, aunque no seamos conscientes de ello.

Te enseñamos ocho datos que tienes que tener en cuenta si quieres formar parte de esta psicología de vida:

  1. Nacimiento. Las técnicas mindfulness nacieron en los años 70 de la mano del profesor de la Universidad de Massachusetts, Jon Kabat-Zinn con un programa de reducción de estrés. Entre sus técnicas estaban la de la meditación pura, el inicio del mindfulness. Pero fue un ingeniero informático, Chade Meng Tan, de la primera generación de trabajadores de Google quien comenzó a hacer cursos de mindfulness llevando estas técnicas a la fama mundial.
  2. Mindfulness en España. Su principal representante es el catedrático de la Universidad de Valencia, Vicente Simón. Durante 20 años ha investigado sobre la conducta humana y ha centrado sus estudios en la meditación.
  3. Presente en todas las religiones. La atención plena está presente en todas las religiones. Sabemos que el budismo es una de las que lo practican con mayor intensidad (todos reconocemos la imagen del monje budista meditando) pero en el cristianismo también se han dado casos. Tal es el de Santa Teresa de Jesús, que como muchos místicos cristianos realizaban una especie de ‘trance’ que no era más que una suerte de reflexión consciente.
  4. El presente dura unos 4 segundos. Según un estudio, el ‘momento actual’ dura apenas unos 3, 4 segundos. Sólo aquellas personas que realizan una meditación profunda son capaces de ser conscientes de sus reacciones físicas y mentales en espacios tan cortos de tiempo como un segundo.
  5. Nuestra mente canaliza grandes cantidades de información. No somos conscientes de todo lo que nos rodea cada vez que realizamos una acción. Nuestra mente es capaz de analizar hasta 126 piezas de información distinta en un segundo. La mayoría son automáticas, por lo que directamente nuestra consciencia las rechaza. Pero si prestáramos la atención suficiente, podríamos ver y sentir más de lo que lo hacemos.
  6. Técnica de la pasa. Es una de las técnicas más famosas del mindfulness. Se utiliza sobre todo en principiantes y es un ejercicio sencillo. Se basa en comer una pasa prestando atención a lo que se está haciendo; es decir, ralentizar la actividad lo más posible para prestar atención a todos los matices de su forma, textura y sabor.
  7. Práctica. Para beneficiarse del mindfulness tan sólo es necesario practicarlo una media hora al día. Si estamos iniciándonos con 10 minutos es suficiente. Debemos estar en un sitio libre de ruidos y de distracciones externas, sentados en el suelo en una posición que nos resulte cómoda, con las vértebras y el torax recto y comenzar a respirar. La respiración es el 90% de esta técnica.
  8. Cambia el cerebro. Gracias a la meditación mindfulness nuestro cerebro es capaz de cambiar. Según el estudio ‘Stress reduction correlates with structural charges in the amygdala’ los pacientes que realizaron este tipo de meditación vieron reducida la actividad de la amígdala, la región del cerebro que gestiona el estrés. Tras dos semanas, el estrés de estos pacientes, la ansiedad y el miedo se redujeron notablemente.

 

Con todos estos datos podemos hacernos una idea de qué es y de los beneficios que nos puede aportar el mindfulness. No es sólo una técnica de meditación o de relajación, es simplemente, una manera de mejorar nuestra vida.